ASÍ VIVIMOS EL I FORO DE ARTE CONTEMPORÁNEO ANDALUZ (ACA’18)

En el Foro ACA’18, celebrado los días 27 y 28 de abril en Málaga, se han dado cita grandes profesionales en torno a tres mesas redondas, las cuales han supuesto el eje central del mismo. Además, pudimos hacer un recorrido por diversas apuestas expositivas en la ciudad.

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En una sociedad en continuo cambio e innovación las artes parecen quedar cada vez más relegadas. El surgimiento de las redes sociales, la problemática con el IVA y el acercamiento de los distintos sectores a las mismas establecen una serie de preocupaciones en los profesionales del sector.

A este respecto surge del Foro de Arte Contemporáneo Andaluz de mano de la Asociación de Artistas Visuales de Andalucía –AVAND-. En este Foro, celebrado los días 27 y 28 de abril en el Rectorado de la Universidad de Málaga, se han dado cita grandes profesionales en torno a tres mesas redondas, las cuales han supuesto el eje central del mismo. Destacan junto a estas diversas actividades, llevadas a cabo a la par en forma del Proyecto Expositivo AVAND, culminado con la presentación del Premio ACA’18, el Encuentro Arte-Empresa, un Gallery Day en las galerías Isabel Hurley y Javier Marín, y una visita a Casa Sostoa, donde se presentó la exposición ‘Museo de Málaga: La manipulación de la memoria’ que supuso el culmen y clausura de las jornadas.

Como colaboradores de esta edición han participado el Vicerrectorado de Cultura y Deporte de la Universidad de Málaga, la Delegación de Cultura del Ayuntamiento de Málaga, la Fundación Pública Andalucía Emprende, la Fundación Cajasol, Coca-Cola Iberian Partners y Taittinger. Así como Urvanity, ESTAMPA, DKV Seguros, SCAN Project, Galería Isabel Hurley, Galería Javier Marín, Fundación Banco Santander, IED Sapere, Gunter Gallery, el Ayuntamiento de Genalguacil y elRespirador.

DÍA 27

En este primer día del evento se planteó lo que sería la tónica común durante el mismo: la búsqueda, no de instrumentos, sino de “momentos de cambio” apoyados por la tecnología “como promotor de cambio e igualdad”. El uso de la tecnología –mass media, social network– utilizados para marcar aquellas claras diferencias entre la actualidad del sector y su futuro. Dicha introducción supuso una primera perspectiva bastante alentadora al suponer un estudio de, no una queja, sino un paso adelante, abriendo una nueva vía de expresión para todos aquellos gestores, artistas, comisarios, agentes culturales en general con ganas y valor de cambiar la presente situación.

La primera mesa redonda reunió, bajo el nombre de “Coleccionismo institucional, privado y corporativo”, a José Mª de Francisco, director de ESTAMPA, Alicia Ventura, responsable de la colección de DKV Seguros, José Mª Luna, director de la Casa natal de Picasso y las delegaciones del Pompidou y el Museo de San Petesburgo, Sergio Sancho, director de Urvanity, Juan Pablo Wert, profesor de Historia del Arte de la Universidad de Castilla la Mancha (UCLM) y Esther Fernández, presidenta de AVAND, que ejerció de moderadora.

Ser coleccionista de arte contemporáneo es una figura difícil de explicar”, mencionaba José Mª de Francisco. Con esta premisa arrancaba una suerte de debate en torno a la tan mitificada figura del coleccionista, tanto en el ámbito económico como en el personal. A este respecto, el ponente aludió al Dan Cameron y los distintos tipos de coleccionistas clasificados en su libro, precisamente como preludio para cerciorar cómo el “coleccionista místico” era, en el ámbito español, el menos habitual en lo que a gran compra refiere. Comentó asimismo cómo la compra de arte suponía la cúspide del trabajo humano debido a todo lo que conlleva el establecer un conjunto de preocupaciones y solucionarlas.

La intervención de José Mª Luna versó de manera más activa sobre las instituciones en tanto habló de estas como posibles –casi obligadas- promotoras de escenarios que permitan a los coleccionistas privados comprar y mantenerse, todo ello mediante una “educación de la mirada” como obra social planteando la dualidad de revitalización de la economía y sensibilización de las personas como una utopía retroalimentada.

A este respecto también se pronunció Alicia Ventura al declarar que “el coleccionismo en un país debe estar sustentado por todo”, ejemplificando con ello cómo el proyecto de arte de DKV funciona por la implicación de las personas en el presente. “Cultura como obligación” fue la máxima que exhibió mientras catalogaba el coleccionismo público como necesario y el privado como “muy necesario”.

La historiadora visión del profesor Juan Pablo Wert nos presentó una curiosa relación coleccionismo-mercado en tanto hizo una rápida revisión por lo que coleccionismo significaba. Para esto estableció una retrospectiva hablando del mercado del arte como un fenómeno “reciente”, pues antiguamente “según el estatus de cada uno, se compraba lo que debía tener”, haciendo alusión de esta manera a la antigua idea del decoro.

Sergio Sancho se centró en el hecho de que “las personas en instituciones o cargos dirigentes deberían iniciarse en el coleccionismo”, porque esto, según sostuvo, permitía una mayor facilidad para la comprensión y gestión del mismo. Su intervención terminó con un breve apunte sobre la financiación: “la financiación privada a artistas se debe buscar como necesidad”.

Acto seguido se procedió al fallo del Premio ACA’18 de la mano de Fundación Cajasol. Entre sus participantes encontramos a los artistas Pablo Capitán del Río, Irene Sánchez, Álvaro Albaladejo, Rafael Chinchilla, Natalia Domínguez y Eugenio Rivas, siendo este último el ganador del mismo con su ‘Muro acústico. Espacio de silencio’.

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La segunda mesa tuvo el nombre de “Realidad económica-cultural desde Andalucía” y estuvo compuesta por Montserrat Reyes, gerente de la Fundación Pública Andalucía Emprende, Pedro Font, Project SCAN, Isabel Hurley, galerista, Marina Vargas, artista, y los coleccionistas Antonio Lobo y Liam Phelan, teniendo como moderador a Simon Zabell.

Dicha mesa abrió con un tema que resultó ser tan espinoso como el de los vendedores, el salir a la calle y demostrar por qué resulta beneficioso comprar arte, proponiendo para ello una investigación más pormenorizada del tema en sí y una suerte de asociación con ideas de marketing y comunicación a la hora de promocionar la compra de obra.

Y es Antonio Lobo quien pone sobre la mesa una evolución del sistema de compra de arte, puesto que, cuando él empezó en el año 2005, existía un coleccionismo casi exclusivo por parte de las instituciones, sin embargo “actualmente el concepto emergente se ha equiparado al de coleccionista”. De hecho, Liam Phelan comenta sobre eso que es “uno de esos coleccionistas que no tiene mucho dinero que invertir”, demostrando con ello las capacidades del coleccionismo privado más allá del amparo de las instituciones.

Sin embargo, más allá de la visualización de la figura del coleccionista encontramos la del artista, más concretamente la artista. A ellas aludió Marina Vargas exponiendo la necesidad de visualización, pues “la figura de la mujer no es inexistente, sino invisible”. Hizo también alusión a aquel ‘techo de cristal’ cada día más constatado, una realidad a la que –por desgracia- las artistas han de hacer frente de manera constante. Vargas lo presenta no tan solo como un valor de género sino también como un valor de mercado, “un elemento externo que ha impedido la internacionalización de ciertos artistas”.

Tras dichas mesas redondas, que contaron con una gran interactuación por parte del público, las actividades del día se dieron por terminadas con el Gallery Day visitando las inauguraciones “Caricias y pellizcos” de la artista Natalia Castañeda en la galería Isabel Hurley, y “JM Show” de Alegría y Piñero, Patricio Cabrera, Almudena Fernández Ortega, Chema Lumbreras y Ramón David Morales, así como “Columna JM” de Alejandro Castillo, Natalia Domínguez y Alicia Roy, ambas muestras en JM galería.

DÍA 28

El sábado abrió con un brainstorming de título “Perspectivas del sector artístico” y encabezado a su vez por María Beguiristain, responsable de Coordinación Artística en Fundación Banco Santander, Pedro Medina, crítico de arte y director de IED Sapere, Juan Francisco Rueda, crítico y comisario, Beatriz Castela, creadora, y Mario Suárez, proyecto Ilustradores AECID y director de Gunter Gallery. Moderando la mesa se encontraba el artista Arturo Comas.

La misma María Beguiristain habló de un significativo aumento de la implicación, de cómo todos aquellos coleccionistas estaban rompiendo con la mitificada figura que se les impone y empiezan a darse a conocer cada vez más.

Un cambio radical lo supuso Juan Francisco Rueda con una negativa visión en la que mencionaba que “en el sector del arte somos todos francotiradores, cada uno mira por lo suyo”, visión que debía derrumbarse. Si bien es cierto el artista está en una situación precaria, asimismo también el crítico, algo visible en la reducción de páginas destinadas a ello.

Beatriz Castela seguía un poco está línea al hablar de sus alumnos los cuales no quieren ser artistas y abogan más por el mundo de los videojuegos y el diseño, profesiones ambas en boga actualmente.

También Pedro Medina y Mario Suárez aportaron sus opiniones, ambas muy parecidas puesto que coinciden en la importancia de la tecnología, el uno desde la experiencia de desarrollo de proyectos con gran perspectiva tecnológica, el otro desde la gestión de una galería online donde las cuentas de redes sociales, tanto de la galería como de los artistas, generan una promoción tal que se ve rápidamente reflejada en las ventas.

La gran interactuación de la mesa, tanto entre los ponentes como con el público derivó en cuestiones como los contratos, aquellos elementos tan ajenos y tan necesarios para los artistas. Esta cobertura se percibe como necesaria a día de hoy al suponer una actitud de sinergia en torno a la relación galería-artista, vista por otro lado casi forzada por el esquema del IVA. Sobre esto se ha percibido que “el cine ha logrado una gran bajada del IVA precisamente por ser una industria más cohesionada”, alabando así las cualidades de compañerismo y fomentándolas entre los asistentes.

El debate cerró con la presentación de “Genalguacil: Pueblo Museo” de mano de Miguel Ángel Herrera, alcalde del mismo. Este pueblo es una localidad de menos de 500 habitantes. Para paliar esta despoblación y atraer a nuevos pobladores se ha creado este proyecto cuya propuesta es la creación de un Museo de Arte Contemporáneo y una residencia para artistas. Tienen a su vez gran número de talleres donde implican a jóvenes y ancianos para acercar el arte de manera intergeneracional. Con todo esto, resulta un proyecto arriesgado y desafiante con unas miras muy altas.

Tras la clausura del foro la visita a Casa Sostoa, el domicilio particular de Pedro Alarcón, fue la última de las actividades. En ella podemos ver la muestra “Museo de Málaga: La manipulación de la memoria”, queriendo abrir de esta manera un espacio íntimo para la investigación artística, para dar a conocer a artistas jóvenes y permitirles experimentar. ■

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Fotografías: Guillermo Ramírez Torres.

 

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